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martes, 4 de abril de 2017

Procesadores Intel con gráficas AMD integradas



Intel Kaby Lake es la última arquitectura de Intel en sus procesadores para consumidores, los cuales cuentan con el Intel Core i7-7700K como su máxima expresión, el cual ofrece un rendimiento casi inigualable en la mayoría de juegos. La dupla de procesadores Intel y tarjetas gráficas NVIDIA es muy común en ordenadores de sobremesa y portátiles, además de contar los propios procesadores Intel con tarjetas gráficas integradas más que suficientes para algunas tareas de ofimática y juegos poco exigentes. Intel podría potenciar ahora esto con Intel Kaby Lake-G.

A principios de diciembre nos hicimos eco de unos rumores que hacían posible la llegada de procesadores Intel con tarjetas gráficas integradas de AMD. Por raro que suene, esta mezcla tiene todo el sentido si tenemos en cuenta la mala relación que hay entre Intel y NVIDIA, iniciada en 2009 con los chips nForce que NVIDIA fabricaba para Intel. A cambio de 1.500 millones de dólares, NVIDIA dejaría a Intel fabricar sus propias tarjetas gráficas integradas durante 6 años. El acuerdo, acabado en 2016, da lugar a que Intel pueda buscar otro fabricante para sus tarjetas gráficas. Y ese fabricante es AMD.

Intel ya tiene experiencia en hacer algo parecido, ya que sus procesadores Clarkdale de 32 nanómetros de 2010 iban equipados con una gráfica de 45 nanómetros y un controlador de memoria, todo en el mismo paquete. Kaby Lake-G mejoraría la lenta comunicación que tenían eses chips entre las dos partes, y utilizaría Intel EMIB (Embedded Multi Die Interconnect Bridge), el cual sería más eficiente en esta comunicación.

La semana pasada recogíamos los planes que tenía Intel para sus procesadores de cara al próximo año. Entre ello, había una diapositiva que detallaba procesadores modulares que podían utilizar partes de diversos tamaños de fabricación para facilitar la introducción de nuevos tamaños de fabricación. Ese diseño modular sería el que aprovecharía Kaby Lake-G para integrar tarjetas gráficas como módulos dentro del mismo chip.

Estos procesadores Intel con tarjeta gráfica dedicada tendrán un tamaño más grande que lo que hemos visto en otros procesadores. Mientras que los procesadores de escritorio Kaby Lake-S son cuadrados con un tamaño de 37,5 x 37,5 mm, estos chips tendrían un tamaño rectangular de 58,5 x 31 mm.

Estos procesadores estarían pensados inicialmente para ordenadores portátiles. El consumo de estos chips sería de 65 y 100 vatios para los procesadores filtrados, superando los 45 vatios de la línea Kaby Lake-H que equipan los ordenadores portátiles más potentes. Mientras que hay algunas informaciones que afirman que Intel estaría fabricando sus propios chips gráficos GT2, otras fuentes afirman que recurrirán a AMD para que equipen sus gráficas en el chip, incluyendo memoria HBM2.
El rendimiento de estas tarjetas gráficas sería bastante bueno teniendo en cuenta el tamaño del chip, aunque habrá que esperar a nuevas informaciones para conocer cómo rendirán realmente. Con que superen a las integradas de Intel con holgura ya sería más que suficiente para equiparlas en un portátil, incluso en algunos de alta gama. Así, AMD ampliaría su cuota de mercado portátil donde llevan muchos años sin ofrecer nada competitivo, y que esperan solucionar con AMD Ryzen.