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martes, 4 de abril de 2017

El FBI no podrá revisar los servidores de Megaupload



En 2012, Megaupload sufrió una redada en la que se incautaron 1.100 servidores de la empresa en Estados Unidos, mientras que otros 32 servidores fueron sustraídos en Canadá. En esos servidores se encontraban los datos de los usuarios, así como otra información que el FBI entendía importante y relevante para el caso contra Megaupload.

El problema es que ahora no podrán acceder a esa información. Así lo ha dictaminado el Tribunal de Apelaciones de Ontario, en Canadá. De esta manera, el FBI no podrá acceder a esta información, en una batalla por determinar quién podía tener acceso a ella. Han pasado cinco años, y apenas se ha avanzado todavía en el caso.

Canadá se sumó a la investigación de Megaupload en diciembre de 2011, justo un mes antes de que empezaran las redadas en Estados Unidos, Canadá, y también en Nueva Zelanda, donde reside Kim Dotcom. El Departamento de Justicia americano pidió al ministro de justicia permiso para incautar los 32 servidores localizados en Toronto para sumarlos a los incautados en Estados Unidos y Nueva Zelanda.

En 2013, los ordenadores deberían haber ido camino a Estados Unidos, pero Megaupload protestó diciendo que esos ordenadores contenían información irrelevante para el caso contra la empresa, y aceptaron que un análisis forense independiente realizado por un tercero determinara si eso era cierto antes de que los servidores pasaran de Canadá a Estados Unidos.

El Tribunal de Canadá se posicionó a favor de Megaupload, y por tanto denegó la posibilidad de que los servidores se enviaran a Estados Unidos. Desesperados, Estados Unidos propuso en 2015 que un equipo del FBI ajeno a la investigación pudiera filtrar el contenido no relevante en los servidores. Aunque un juez aprobó esto, Megaupload y Equinix (la empresa que gestionaba los servidores) no aceptaron la propuesta, afirmando que cualquier investigación de los servidores debía ser realizada de manera externa.

Ahora, el Tribunal de Apelación de Ontario ha dado nuevamente la razón a Megaupload, reconociendo que no sería bueno para la investigación que el FBI tuviera acceso a la información de esos servidores, ya que eso no sería justo ni adecuado para Megaupload ni para la investigación.

El juez afirma no tener dudas en que el FBI cumpliría con su palabra de no implicar a agentes relacionados con la investigación de Megaupload, pero afirma que el juicio podría parecer injusto y parcial de cara a la opinión pública, razón por la cual ha impedido que se realice este análisis por el FBI.

Por tanto, los servidores seguirán en manos de la Royal Canadian Mounted Police (RCMP) cogiendo polvo y probablemente dañándose con el paso del tiempo, en el mismo sitio en el que llevan estando desde 2012. A estos servidores se le suman los de Estados Unidos, los cuales están ya empezando a fallar por tanto tiempo de inactividad. Megaupload argumenta que si hubieran podido tener ellos el acceso a los datos, éstos seguirían siendo accesibles.