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lunes, 25 de abril de 2016

Opera no implementa VPN sino un servidor proxy



Hace un par de días nos hacíamos eco de la noticia acerca del navegador de Internet, Opera, donde os anunciábamos que el propio software era el primero en implementar su propio VPN de serie, pero como se suele decir, no es oro todo lo que reluce.
No cabe duda de que una de las mayores guerras abiertas hoy en día en lo que al software se refiere es aquella que los diversos desarrolladores están llevando a cabo en el mercado de los tan usados navegadores web. Ya sea desde el ordenador de sobremesa, portátil o dispositivo móvil, todos nosotros accedemos varias veces al día a un programa de este tipo que nos sirva de interfaz directa para movernos por la Red. En el mercado hoy día tenemos multitud de alternativas entre las que elegir la que más se adapte a nuestras necesidades, mercado en el que claramente destacan Chrome y Firefox de las compañías Google y Mozilla respectivamente.
Además de estos dos, entre otras alternativas que intentan hacerse un hueco en este sentido encontramos al sustituto de Microsoft Explorer, Edge, Safari u Opera. Precisamente de este último es del que os hacíamos saber la incorporación de su propio VPN, todo ello con el fin de desmarcarse de sus directos competidores y acercarse a «los dos grandes».
Sin embargo, pasadas unas horas desde este anuncio, tal y como nos informan los compañeros de RedesZone, lo que en un principio se pensaba que era un VPN propio, en realidad se trata de un simple servidor proxy, algo que han podido confirmar diversos expertos en seguridad.
Como no podía ser de otro modo, al aparecer un nuevo servicio relacionado con la seguridad informática, los expertos en el tema se ponen a estudiarlo y probarlo minuciosamente al instante. Pues bien, el investigador Michal Spacek, renombrado desarrollador PHP, ha tardado poco tiempo en darse cuenta de que el supuesto VPN de Opera no es más que un proxy. Hay que tener en cuenta que el primero afecta a la seguridad y privacidad que todo el tráfico que generemos, mientras que el segundo se centra en la protección de los datos durante la navegación web.
Por lo tanto en realidad nos encontramos ante un servidor proxy precargado en el propio navegador que protege el tráfico entre el usuario y el servidor proxy, al contrario de lo que sucede con las VPN, que lo llevan a cabo de extremo a extremo en la conexión.
Es posible que para muchos usuarios este tipo de protección mediante proxy sea más que suficiente, pero también es cierto que siempre es preferible llamar a las cosas por su nombre real.